Sida sin género, más desigualdad

Más de 20 mil personas de 185 países se reunieron durante la semana que termina en Austria, para debatir sobre la realidad científica y social del vih/sida. En la tierra de la Emperatriz Elizabeth (Sissi), que peleó toda su vida contra las normas pacatas establecidas en su época, mujeres de todo el mundo se encontraron para hablar e intercambiar ideas que ayuden a evitar que el vih/sida se siga expandiendo. El empoderamiento fue uno de los temas centrales, aunque para muchas, con eso no alcanza. (Por Silvina Molina/Enviada especial a Viena)

En la Conferencia Mundial de Sida de 1993, en Berlín, fue un hombre el que habló de la situación de las mujeres que viven con vih/sida. En el encuentro 2010, que concluyó ayer en Viena, las mujeres se hicieron oír y presentaron decenas de experiencias de empoderamiento. Si bien la feminización de la epidemia formó parte de casi todas las exposiciones, son muy pocas las que ocupan cargos de decisión en políticas de sida, y cada vez son menos los recursos para financiar sus necesidades.

“Hemos fracasado en lograr que las mujeres estén en el centro de nuestras políticas”, reconoció Michele Sedibé, titular de ONUSIDA. Las cifras le dan la razón: hay 16 millones de mujeres que viven con el virus en el mundo. Según el funcionario, el organismo internacional ampliará su agenda para incluir más proyectos, priorizando la participación y educación sexual de las jóvenes, la capacitación para evitar la transmisión madre-hijo/a, y medidas concretas contra la violencia de género.

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El funcionario se comprometió a reforzar los lazos entre el movimiento de mujeres y el movimiento de organizaciones que trabajan en el mundo del sida.

Así como Viena permitió visualizar a mujeres de todas las edades, clases sociales, creencias y actividades (hindúes, africanas, indígenas que han adecuado sus prácticas preventivas a sus culturas; mujeres amas de casa, científicas, futbolistas, funcionarias y hasta la princesa de Noruega Mette Marit y la cantante y activista contra el sida Annie Lennox), también posibilitó recordar que las mujeres de entre 15 y 49 años son las más afectadas por la pandemia, y que las estrategias de igualdad de género han demostrado no ser contundentes en la respuesta al vih.

Por primera vez en la historia de la Conferencia, más de la mitad de las exposiciones estuvieron relacionadas con la mujer, y más de 80 reuniones, talleres y eventos se dedicaron a ellas. Pero para las activistas, esto no es suficiente.